PINCHA EN LAS FOTOS PARA VERLAS A MAYOR TAMAÑO
La loba |
Pocos animales en la tierra
evocan tantas emociones como el lobo. Odiado y venerado a partes iguales, a
través de los tiempos, surgieron infinidad de cuentos y leyendas sobre este
enigmático animal.
Así es que mientras en Europa el lobo ha sido temido, vilipendiado y
perseguido sin piedad. En muchos cuentos e historias ha sido representado como
un villano cruel, astuto y poseedor del mal. ¿Quién no recuerda? “Caperucita
roja”, “Los tres cerditos” , “Juan y el lobo” o “El lobo y los siete cabritos”.
En estos cuentos además de advertir de la
ferocidad del lobo, también daban testimonio de su inteligencia y astucia
sobrenatural, por lo que con el paso de los años el lobo además de ser un ser
temido (principal objetivo de los cuentos hechos para niños) paso a formar
parte importante de la mitología y las leyendas, donde además de su ferocidad
se evidenciaban otras características positivas y misteriosas que le
permitieron ganar muchos admiradores a lo largo de los siglos.
Más hacia el este, donde las ciudades y
pueblos son más pequeños y la imaginación mucho más grandes, las leyendas sobre
el lobo adquirieron formas más siniestras con la inclusión en la historia del
mito de los hombres lobo. En estas criaturas, la inteligencia bestial del lobo
era malvadamente casada con las capacidades funcionales, sociales y mentales de
un ser humano, obligado por una maldición a cambiar de forma durante las
noches de luna llena. Los hombres lobo sembraron tanto miedo y mística a su
alrededor que todavía hoy pueblan nuestras historias y películas de terror.
En América, el
lobo mantenía un estatus donde primaba la dignidad, el honor y la valentía.
Hasta cierto punto, estas maravillosas criaturas realmente “adoptaron” a los
nativos americanos con quienes establecieron vínculos muy estrechos. Estos
pueblos aceptaron vivir en armonía con el lobo al que consideraban un guía
espiritual y un guardián de los misteriosos secretos de la vida.
Según la leyenda de los nativos
americanos, el lobo tenía grandes poderes otorgados a él por el Gran Espíritu.
Entre estos maravillosos poderes se encontraba incluso el de transformarse en
humano con el fin de ayudar a las personas que estaban en problemas, dando un
sentido totalmente opuesto a la creencia europea sobre los hombres lobos. El
vocablo Sioux para “lobo” es “Skunkmanitu Tonka, que se traduce como animal de
espíritu poderoso que se parece a un perro.”
Otros cuentos populares recrean historias de niños humanos siendo
criados por lobos. Por ejemplo, la
experiencia vivida por Mowgli durante el relato del Libro de la Selva escrito
por Rudyard Kipling, un clásico para grandes y chicos de todos los tiempos.
Pero tal vez el mito clásico más conocido acerca del lobo está en
la leyenda de la fundación de Roma, según la cuál el dios Marte se enamoró de
Rhea Sílvia, una virgen vestal; de su unión nacieron los gemelos Rómulo y Remo,
que fueron introducidos en una cesta y lanzados al río Tíber, del cual los
rescataría una loba y los criaría como si fueran sus propios cachorros, hasta
el momento en el que el pastor Faústulo los recogería y los dejaría al cuidado
de Acca Larentia.
Algunos autores apuntan que Acca Larentia pudiera ser en realidad la loba, la palabra latina lupa, designa a un mismo tiempo loba y prostituta.
En todo caso, la loba pasó a ser el emblema de Roma, apareciendo en sus monedas y monumentos.
Estas historias ponen de relieve el poderoso instinto maternal, la lealtad y los fuertes lazos familiares atribuidos a los lobos, quienes gozaron de una imagen positiva durante la cultura romana.
Algunos autores apuntan que Acca Larentia pudiera ser en realidad la loba, la palabra latina lupa, designa a un mismo tiempo loba y prostituta.
En todo caso, la loba pasó a ser el emblema de Roma, apareciendo en sus monedas y monumentos.
Estas historias ponen de relieve el poderoso instinto maternal, la lealtad y los fuertes lazos familiares atribuidos a los lobos, quienes gozaron de una imagen positiva durante la cultura romana.
Macho alfa |
Cuenta la leyenda, que una noche, la luna
bajó a la tierra donde quedó enredada entre las ramas de un árbol. En ese
momento se acercó un lobo cautivado por tanta belleza y empezó a acariciarla
con su hocico, la luna tan ligera y juguetona decidió jugar toda la noche junto
al lobo. Al amanecer ella volvió al firmamento, pero decidió llevarse consigo
la sombra de la tierna bestia que la agasajó durante tantas inolvidables horas
con el fin de recordárle para siempre y él desde entonces, le aúlla en las
noches cuando está llena para pedirle que se la devuelva.
Actualmente no existe una
explicación a esta separación general de opiniones, muchos piensan que tiene
algo que ver con la cercanía de los seres humanos y los animales. Los europeos,
han vivido en gran parte de su historia en poblados y comunidades mayormente de
tipo urbano, por lo que eran mucho menos propensos a haber sido testigos del
comportamiento del lobo en su entorno natural. En su lugar, ellos y su ganado
fueron víctimas de estos animales que lo único que hacían era tratar de
sobrevivir cuando las personas empezaron a invadir su territorio. En las
Américas, por su parte, las tríbus y pueblos nativos a menudo vivían muy
cercanos a los lobos, compartiendo no sólo sus cotos de caza, sino también sus
mismas presas. Estas culturas siempre
trataron a los lobos con respeto, aprendieron a compartir su tierra con estos
desde el inicio y comenzaron a tratar de reflejar sus mejores cualidades.
En la antigüedad el lobo en España habitaba
toda la península, hoy día ocupa la parte noroeste de esta y un pequeño reducto
en sierra Morena, experimentando una moderada recuperación en los últimos años
con una población estimada de unos 1.500 a 2.000 ejemplares. Pero esto no quiere decir que el lobo
esté a salvo, baste decir que es la única especie en el planeta cuya caza está
autorizada con tan bajo número de individuos.
A parte de esto la difícil convivencia en las
zonas ganaderas, la presión de los cazadores, el furtivismo, la especulación y
el fraude que rodean en muchos casos el cobro de indemnizaciones, la mala y en
muchos casos partidista gestión de las poblaciones loberas por parte de políticos
y las diferentes administraciones y en última instancia la mala praxis del
creciente turismo lobero, está poniendo en serio peligro la supervivencia de uno de los más temidos y fascinantes animales de la fauna
ibérica.
Distribución geográfica del lobo en la actualidad |
Para muchos ganaderos, el lobo es su peor
enemigo, a pesar de que se ha constatado que solo el 1% de los ataques al
ganado son producidos por lobos, muchos ataques producidos por perros
asilvestrados son atribuidos a los lobos. A parte de esto tienen mucha mayor
incidencia las pérdidas por la crisis, la caída de precios o las enfermedades
que las producidas por el lobo.
Ante
este panorama, las indemnizaciones por los ataques al ganado deberían compensar
de una manera más justa y rápida las pérdidas ocasionadas, pero también
promover ayudas para que los ganaderos doten a sus rebaños de medidas de
protección obligatoriamente, como perros mastines, vallados etc. ya que la
mayoría de los ataques que se producen, son a reses que pastan libres por el
campo y sin ninguna protección.
Luchar contra el fraude en el cobro de dichas indemnizaciones como el
detectado por la Unidad Central Operativa de
Medio Ambiente, perteneciente al
Seprona de la Guardia Civil.
Dentro
de esta operación ya están investigadas —la antigua figura conocida como
imputación— 20 personas en Asturias. Se trata de nueve ganaderos y 11 guardas
del medio natural, dependientes del Principado, que presuntamente falsificaron
expedientes para cobrar ayudas por ataques de lobo simulados. Los guardas
forestales son los encargados de certificar que las marcas que aparecen en las
reses son de este cánido.
Las
engañifas detectadas pasan, por ejemplo, por la utilización para varios
expedientes de una misma fotografía de un ataque real de lobo a una vaca, según
detallan fuentes de la investigación. O por la falsificación de firmas de los
supuestos afectados.
Algunos
enlaces sobre la noticia:
http://politica.elpais.com/politica/
Seguir con la caza del lobo o las batidas,
bajo mi punto de vista y sin ser un experto solo hace agravar el problema, ya
que debido a sus intrincadas relaciones sociales, el estatus jerárquico de las manadas
y su carácter gregario, el debilitamiento o desestructuración de estas les llevará a buscar presas más
fáciles. Pongo unos supuestos:
1º.-
Ante una de las famosas casetas de la muerte una manada compuesta por un macho
alfa, una hembra alfa, dos hembras jóvenes y un macho joven ( una manada
relativamente grande para lo que es habitual en la península), entran a la
carroña puesta por los cazadores para atraerlos. Lógicamente el cazador sin
ningún criterio científico abatirá el mejor trofeo para su colección…el macho
alfa. Ante la falta de un líder fuerte y experto, la manada incapaz de cazar a
los fornidos undulados salvajes, buscará presas más fáciles por lo que se verán
obligados a atacar al ganado domestico incapaz de defenderse.
2º.- Mismo caso anterior, se abaten dos
de los lobos jóvenes, la manada queda diezmada siendo incapaz de perseguir y
abatir a las grandes y rápidas presas salvajes, (recordemos que el lobo es un
estratega para la caza), de nuevo encontraran en el ganado presas que no
ofrecen resistencia.
3º.- El cazador mata al macho alfa, la
manada queda desprotegida ante la intrusión de otros lobos divagantes, estos
pugnarán por cubrir a las hembras y al no haber un líder sólido que defienda su
manada (en una manada bien estructurada solo el macho alfa y la hembra alfa
pueden reproducirse), las dos hembras jóvenes quedarán preñadas. Ese año habrá
el doble de cachorros, por lo tanto aumentara el número de lobos y con ello los
ataques al ganado.
4º.- El caso de las batidas para mi es
más sangrante si cabe, ya que se abate cualquier lobo que se ponga a tiro ¿con que
criterio científico?, ninguno.
A parte de esto batir un área de monte relativamente grande, con perros,
batidores etc. en territorio de lobos puede provocar la huída de estos al no
sentirse seguros a otros lugares menos apropiados para el sostenimiento de la
manada, donde tienen establecidos sus cotos de caza y conocen su territorio,
provocando con ello que ataquen al ganado en otros lugares donde no dispongan
de recursos alimenticios suficientes de forma natural.
Por lo tanto la caza “deportiva” del lobo
no es la solución, solo es un método de
gestión simplista para contentar a unos
pocos, que no hará sino aumentar la confrontación social entre los partidarios
de su caza y los defensores que luchan por la protección total de la especie.
Desde mi punto de vista, la caza nunca ha sido una solución para nada,
solo un problema añadido a otros factores como pérdida de hábitat, incendios,
contaminación, urbanismo, etc. en la conservación del patrimonio Natural y las
especies animales.
Los grandes predadores son raros por definición,
elusivos, viven en bajas densidades de forma natural, tienen grandes áreas de
campeo y son especies clave para los ecosistemas. Por tanto, no debe ser el
hombre quien “regule” sus poblaciones, sino el propio sistema en el que
habitan. Es más, tienen mecanismos propios de autocontrol de sus números y
densidades, lo cual desmonta argumentos sostenidos por algunos especialistas y
divulgadores ambientales acerca de que el ser humano es el que en último
término tiene que controlar sus poblaciones para que no se incrementen de forma
“exponencial”. La principal causa de mortalidad de los grandes carnívoros es
directa o indirectamente el ser humano, incluso en ambientes escasamente
humanizados y/o donde gozan de protección legal. En espacios dedicados a la
conservación de procesos naturales, como algunos parques nacionales
norteamericanos, la causa de mortalidad principal en lobos tiene un origen
natural: enfermedades, accidentes durante la caza de ungulados, y
especialmente, la mortalidad causada por problemas territoriales entre grupos.
La caza del
lobo, aún permitida en España, es un error para la conservación de
biodiversidad. Se trata del único gran carnívoro no protegido de nuestro país.
En todos los países de nuestro entorno, como Italia, Portugal y Francia, está
protegido y no es una “plaga”.
Matar lobos
debería ser una rarísima excepción, sólo aplicable cuando ganaderos
profesionales y con demostrada intención de prevenir ataques sobre sus rebaños
se vieran repetidamente afectados y siempre realizada por personal cualificado
y bajo estrictos criterios técnicos o científicos.
Por otra parte
está la caza furtiva, los cepos, los lazos de acero y los venenos están
prohibidos pero los cazadores furtivos siguen utilizándolos. Se trata de
métodos de captura que no son selectivos y por tanto pueden matar
a cualquier animal. Las multas han aumentado en los últimos
años pero la mayoría de las veces el delito queda impune.
La mayoría de
estos “cazadores”, actúan por pura "xenofobia
ambiental", sustrato sobre el que crece
el ímpetu por abatir lobos y que algunos sectores del mundo de la caza, la
ganadería y la política se encargan de alimentar.
Lobos asesinados por cazadores furtivos |
Caso es el de las organizaciones agrarias contrarias al
animal, como la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA), tienen de su lado a
la propia ministra de Medio Ambiente. Isabel García Tejerina que ha impulsado
una petición a la Comisión Europea para eliminar la protección cinegética del
animal y ha llegado a manifestar su compromiso "en la lucha contra el lobo".
La ministra
busca desde hace meses acabar con la protección al sur del Duero, donde el lobo
ibérico es una especie estrictamente protegida por la directiva europea Hábitat y la ley de Patrimonio Natural y
Biodiversidad. La Unión Europea le exigió un estudio poblacional y una justificación
científica para eliminar la salvaguarda. Fuentes de la Comisión Europea han
reiterado en varias ocasiones a el diario.es que la petición oficial, más allá
de los anuncios públicos realizados en España por García-Tejerina, "no ha
llegado a la Comisaría de Medio Ambiente".
Sin embargo,
al norte, es decir, en la propia Castilla y León, Galicia, Cantabria, País
Vasco, la Rioja y Asturias se puede controlar su población mediante caza
“deportiva” o controles “selectivos”.
Solo entre
Castilla y León y Asturias se ha dado permiso a los cazadores para matar a más
de 200 lobos. A la hora de dar muerte a esta especie amenazada, Castilla y León
se sitúa a la cabeza: desde septiembre hasta febrero ha dado permiso para matar
140 lobos y lleva cinco años dando un cupo similar. En los últimos 20 años, la
región ha quintuplicado el número de autorizaciones. Las batidas se subastan.
Asturias, por su
parte, ha permitido a los cazadores que maten cerca de 70 lobos y, al no poder
cumplir con el objetivo, ha ampliado la autorización tres meses más. En La
Rioja se permite matar tres lobos por manada ¿?, en Cantabria se autoriza uno
por cada batida de jabalí.
Así se controla la población de lobo en el Paraíso Natural:
Y estas son las "famosas" casetas de la muerte desde donde se dispara a los lobos y como Lobo Marley actúa contra estas:
Hay falta de transparencia en el número de lobos que se
cazan cada año: ninguna comunidad autónoma reconoce cuántos lobos se matan.
Según la estimación de Ecologistas en Acción, más de la mitad de los lobos se
cazan de manera ilegal. Para el biólogo Luis Mariano Barrientos, el furtivismo
llega a un 73% en el caso de Castilla y León. "Matar un lobo sale impune,
no se hace nada para acabar con el furtivismo".
Theo Oberhuber,
responsable de biodiversidad de Ecologistas en Acción denuncia que la
permisividad de la Administración está llevando a la "radicalización"
de los furtivos. "Hay impunidad porque hay pocas denuncias y multas",
señala Oberhuber, que acusa a la administración de jugar al despiste.
Ni siquiera el turismo creciente de lobos en algunos
lugares de nuestra geografía palia la presión cinegética y puede incluso añadir
otro factor más de amenaza (directo e indirecto), especialmente cuando se
produce en cebaderos artificiales y en lugares de reproducción puntuales que
albergan cachorros
Un negocio que
no solo convive con el lobo, sino que le saca partido de manera sostenible en
la Sierra de la Culebra, donde se estima que hay hasta 70 lobos. Turistas
procedentes de toda España y Europa aportaron 600.000 euros de beneficios
frente a los 36.000 que dejaron los trofeos de caza. "El lobo vivo vale
mucho más que muerto".
Avistamiento de lobos en la Sierra de La Culebra |
Amanecer en La Sierra de La Culebra |
Amanecer en La Sierra de la Culebra |
De mi experiencia en la Sierra de la Culebra, donde
existen varias empresas de avistamiento de lobos, el ambiente que se respira,
tampoco es que sea muy saludable que digamos, con acusaciones sobre métodos no muy
éticos para atraer lobos o de no estar dadas de alta en la Seguridad Social. Alguna
de estas empresas te “lleva a no ver lobos”, o mejor dicho, los llevas tu en tu
vehículo particular, (por lo que dudo que tengan contratado un seguro de
responsabilidad civil) a un lugar público lleno de gente que ha ido por libre,
para contemplar bajo tu asombro como pululan por la zona lobera, paseantes,
celadores de caza, vehículos todo terreno, guardería forestal y todo tipo de
fauna de dos patas, para con un poco de suerte observar en la lejanía algún
venado o una piara de jabalíes, eso sí con el telescopio compartido que ponen a
tu disposición.
Y no es que no
sea consciente de la dificultad de observar al animal más perseguido de nuestra
fauna, que lo soy, también se que las probabilidades de observación son muy
bajas. Pero cuando te cobran una pasta por un servicio, esperas eso, que te
ofrezcan un buen servicio, no solo que se embolsen el dinero sin tan siquiera
expedir una factura, lo que seguramente les ahorrará también declarar el IVA correspondiente.
Sierra de La Culebra |
Sierra de La Culebra |
Sierra de La Culebra |
Otro lugar no exento de polémica (donde están realizadas
la mayoría de estas fotos), sería el Centro del Lobo Ibérico, en Robledo de
Sanabria donde se intenta concienciar a la
sociedad sobre el importante papel que este emblemático animal desempeña para
mantener el equilibrio del ecosistema que habita.
Se trata de un
recinto de unas 21 hectáreas , que alberga unas dos manadas criadas en cautividad y algún lobo rescatado. La
verdad es que los terrenos destinados albergar a los lobos son tan amplios que
realmente resulta difícil su observación si no es por la ayuda de sus cuidadores
que se encargan de acercarlos a los observatorios, mientras te van explicando
cosas acerca de la biología y comportamiento de los lobos o la manada.
Este centro fue
objeto de un sabotaje el año pasado por parte unos supuestos “pseudo-ecologistas”,
cortando parte del vallado para provocar la huída de los lobos, sin reparar en
el tremendo daño que esto puede ocasionar, ya que estos lobos nacidos en
cautividad, caso de adentrarse en el territorio de una manada salvaje,
inmediatamente serían aniquilados por estos, o cuando tuvieran hambre,
incapaces de cazar por si solos al estar troquelados buscarían la cercanía de
las personas pudiendo acercarse incluso a algún núcleo urbano con el peligro y
la alarma social que esto generaría, incrementándo el número de enemigos del lobo,
como si ya no tuviera bastantes.
Este hecho tuvo
como consecuencia final, al encontrase los lobos muy alterados, el ataque por
parte de un macho llamado Atila, al biólogo y cuidador Carlos Sanz, que tuvo
que ser evacuado en helicóptero con lesiones de consideración.
Carlos Sanz |
A principios de los años 70, Félix Rodríguez de la Fuente consiguió que el lobo ibérico dejara de considerarse
"una alimaña" y
se le catalogara como 'especie cinegética' o de caza mayor, un gran avance que
hoy día me parece inaceptable.
Asociaciones
como Lobo Marley, Ecologistas en Acción, ASCEL, etc. Junto con el apoyo de
buena parte de la sociedad, luchan cada día para que se declare al lobo especie
protegida en todo el territorio nacional.
Con este deseo, rememorando las palabras del gran Félix
Rodríguez de la Fuente:
"Que el lobo viva
donde pueda y donde deba vivir para que en las noches españolas no dejen de
escucharse los hermosos aullidos del lobo".
No hay comentarios:
Publicar un comentario