Antonio Hernández Robles

Quiero agradeceros tanto a los seguidores como a los visitantes el que encontréis este Blog, como una forma de disfrutar del trabajo de campo que lleva a cabo este humilde fotógrafo y naturalista, con ello pretendo mostrar la Vida Salvaje y la Naturaleza que nos rodea, para así aprender a conocerla y a quererla, siendo este medio una manera de acercarnos a ella desde el punto de vista del naturalista, fotógrafo y amante del mundo animal.

Espero que disfrutéis y agradezco mucho la visita y los comentarios que algunos dedicáis a este trabajo.

Gracias.

martes, 18 de diciembre de 2012

EL TIEMPO DE LA REINA



Llegó el invierno, el frío, los días se acortan cada vez más y con él un año más, al encuentro de la reina.
Este año pretendo cambiar la ubicación del posadero, buscar nuevos fondos, luces diferentes e intentar un tipo de fotografía distinta.
            Se que me esperan duros trabajos de observación, para la localización de un nuevo escenario, muchas subidas a la montaña durante la noche para interferir mínimamente en la vida de la reina, construir el hide o subirle algo de carne para ver si acepta de buen grado el sitio, no más de un día por semana para no crear una excesiva dependencia de la comida fácil, el resto de los días que se busquen la vida, (la carne consiste en medio pollo cada vez, comprado en la carnicería, apto para el consumo humano, que me cuesta un buen dinerito y con todos los controles sanitarios pasados).
También se harán eternas las jornadas metido en el minúsculo hide, desde antes de  amanecer hasta después de anochecido, a veces a varios grados por debajo de cero, con las extremidades entumecidas por el frío y la falta de movimiento.
Muchas horas en soledad, para pensar, para preguntarme: ¿Qué hago yo aquí?, ¿merece la pena todo esto?, podría estar calentito en mi casa con mi mujer y mis hijos.
 Después de una dura semana de trabajo aprovechar mi día libre para pasarlo auto-secuestrado en un zulo de un metro cuadrado. Tendré que ser fuerte para no dejarme llevar por mi otro yo y abandonar antes de tiempo, serán cuatro eternos meses de diciembre hasta marzo dedicados casi exclusivamente al Águila Real.
Pero también se que todos estos pensamientos desaparecerán de un plumazo (nunca mejor dicho), cuando la reina se plante delante de mí y se que lo hará, tras varios años nunca me ha defraudado, en el fondo hay un vínculo que nos une y si falta será porque le ha ocurrido algo muy grave. Para mí sería un golpe muy duro.
Pocos animales de la fauna ibérica son capaces de generar tanta excitación con su sola presencia como el águila real. Cuando miras por el visor de la cámara y ves que la roca donde apunta el objetivo se oscurece por la sombra de sus enormes alas, hace que el corazón lata a 180 por minuto. Te quitas los guantes para manejar mejor la cámara, pero ya no sientes frío, tienes que templar muy mucho los nervios para no precipitarte y disparar antes de tiempo, si se va sabes que ya no volverá ese día.
Los primeros instantes son cruciales, tu la miras a través del visor y ella te mira, te remira y te requetemira una y otra vez, evitas hasta respirar, mover un solo pelo hasta que va cogiendo confianza y realizas el primer disparo, entonces piensas ¡ya la tengo!.
Y ya para no cansaros más con los desvaríos de un simple bufón de la corte, seducido por la poderosa reina, os enseño algunas imágenes del año pasado, que espero os gusten.
Para los que habéis tenido la paciencia de llegar hasta aquí
                                      ****FELIZ NAVIDAD****
y para los que no, también.






LA GARRA DE LA MUERTE





Con todos sus sentidos súper desarrollados, olvidar el más mínimo detalle puede dar al traste con toda una jornada fotográfica.
 Recuerdo un día que después de una espera de más de diez horas y cuando la tenía delante de mí objetivo, olvide desconectar el pequeño pitido que emite la cámara confirmando el enfoque. Un sonido que yo a apenas diez centímetros de la oreja percibo levemente y que a ella, a 25 metros de distancia, le hizo salir despavorida para no regresar y dar al traste con todo un día de espera.


 





Un curioso comportamiento que vengo observando en este ejemplar, es que cuando se posa sobre la roca levanta los dedos hacia arriba, procurando no rozar la piedra con las garras, evitando así su desgaste, conservándolas perfectamente afiladas.

Detalle de las enormes garras posteriores y como afila su pico contra la roca






Con una visión ocho veces superior a la del ser humano, elige las atalayas más altas desde donde controla todo su territorio



Detalle de las poderosas armas con las que cuenta el águila real, dicen los expertos que la garra trasera puede llegar a clavarse en la carne hasta nueve centímetros.

 Corresponden a un joven enviado a un centro de recuperación con un tumor en la garganta y que fallecería pocos días después.

Ejemplar muerto al chocar contra unos cables de alta tensión.


Pero no todo es perfecto en los dominios de su reino, esta especie también sufre las consecuencias de la barbarie humana, caza furtiva, venenos, tendidos eléctricos y alteraciones del hábitat (aunque esto último parece que lo lleva mejor, sabiendo adaptarse a los cambios mejor que otras especies), son sus principales enemigos.
            Estas fotografías, son una pequeña muestra de ello y espero que ayuden a tomar conciencia para  su conservación.


Joven ejemplar muerto por el envenenamiento de conejos, una de sus principales presas, en una finca privada de Almería, al parecer para controlar la superpoblación y evitar daños a la agricultura.
¡¡Hasta donde llega la estupidez de algunos!!, que mejor controladores naturales que las águilas, búhos etc.


Este es el nuevo hide, a prueba de agua y totalmente mimetizado con el entorno, donde habrá que pasar muchas horas.
Y para terminar un pequeño video:







viernes, 9 de noviembre de 2012

LA INTRUSA

     Nadie la había invitado a la fiesta, pero ella se presentó sin avisar; o mejor dicho, se presentaron, ya que vino acompañada de su pareja, un macho precioso de fase clara que prefirió observar a su compañera desde unas ramas cercanas, marchándose al poco tiempo a sus quehaceres diarios, que por la época que era, (mes de julio) seguramente tendría que sacar adelante a su prole.
     Una vez que estuvo confiada, para lo cual me abstuve de apretar el disparador de mi cámara durante un buen rato, me brindó dos horas inolvidables en la que bebió, se dio un baño, secó sus plumas al sol etc. en fin, se tomó un pequeño relax que bien merecido lo tendría. Entre tanto los azores parecía habérselos tragado la tierra, conscientes del potencial de esta pequeña águila, ahora llamada Aguililla calzada. Yo que soy de los antiguos no me acostumbraré nunca a llamarla así,  pero bueno, mejor pasar a ver las fotos que espero sean de vuestro agrado.
Un saludo a tod@s.


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 280mm.(equiv. 420mm.), 1/200 en f/5.6, ISO 200, hide, trípode.


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 280mm.(equiv. 420mm.), 1/250 en f/7.1, ISO 200, hide, trípode.


Tomando unos tragos de agua


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 280mm.(equiv. 420mm.), 1/400 en f/6.3, ISO 200, hide, trípode.


Una vez pasado el recelo inicial, totalmente confiada se da un buen baño, sumergiendose totalmente en el agua


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 280mm.(equiv. 420mm.), 1/200 en f/6.3, ISO 200, hide, trípode.


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 330mm.(equiv. 495mm.), 1/160 en f/6.3, ISO 200, hide, trípode.


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 330mm.(equiv. 495mm.), 1/160 en f/6.3, ISO 200, hide, trípode.


Después del baño, toca secarse al sol


Arreglando el plumaje, aspecto fundamental en las aves de presa, un plumaje en mal estado, disminuye sus probabilidades de supervivencia

Una buena sacudida para desprenderse de parásitos y de las plumas viejas


Después del baño y el acicalamiento presenta este aspecto mucho más hermoso


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 400mm.(equiv. 600mm.), 1/250 en f/5.6, ISO 200, hide, trípode.


Sony a77, objetivo Sony 70-400 a 330mm.(equiv. 495mm.), 1/250 en f/6.3, ISO 250, hide, trípode.

martes, 9 de octubre de 2012

TRES HERMANOS

     Pasó el verano y por fin llegaron las primeras lluvias, que como suele ser cada vez más habitual en esta tierra, después de tantos meses de sequía y olas de calor, lo hacen en forma de diluvio universal, causando enormes pérdidas tanto materiales como en este caso de vidas humanas.
     El bebedero ha dejado de funcionar y ahora toca hacer un repaso de lo que han sido estos cuatro meses dedicado por completo a el, no solo, por la cantidad de sesiones fotográficas realizadas, sino por tareas de mantenimiento, arreglos etc.
     Lejos quedan ya los meses de junio y julio cuando acudían a saciar su sed estos jóvenes azores.
     Desde el interior del hide, fui testigo de sus primeros y titubeantes vuelos, ( antes de nada aclarar que el nido situado en lo mas espeso del bosque distaba del bebedero más de 200 metros, situado en un claro para que pudiera ser divisado por la mayor cantidad de aves, siendo el único punto de agua en varios kilómetros a la redonda, por lo que una vez los pollos abandonaron el nido, gran parte de sus primeros días fuera de el, giraban en torno al bebedero), de como reclamaban insistentemente a sus progenitores la comida que estos aportaban cada vez con menos frecuencia, de como la buena armonía familiar de los hermanos compartiendo posadero, poco a poco dio paso a violentas rencillas por apropiarse de la presa que acababa de traer uno de los adultos, fui testigo privilegiado de sus primeras prácticas de caza, durante algunas semanas llegaron a tener totalmente sitiado el bebedero, abalanzandose sobre cualquier ave mayor que un mirlo con unos vuelos acrobáticos sorteando las ramas de los árboles a tal velocidad que hasta me olvidaba de hacer fotos ante la magnitud del espectáculo. Por un tiempo dejaron de acudir a beber las ardillas, pitos reales, palomas torcaces etc. Para ser sinceros he de reconocer que hubo momentos en que llegué a desesperarme cada vez algún ave interesante para mi objetivo, intentaba bajar y los azores la ahuyentaban con sus pasadas. También es verdad que jamás lograron una captura en las inmediaciones del bebedero de la que yo fuera testigo, la presas extreman las precauciones al máximo y saben defenderse, por cierto muy bien, la vida no es fácil en la naturaleza para nadie.
     Conforme pasaban las semanas, los lastimeros gritos de los pollos llamando a sus padres se escuchaban más y más lejanos, a la vez que mas espaciados en el tiempo y menos intensos, imagino que estarían aprendiendo a valerse por si mismos y no tendrían la necesidad de sus padres con tanta frecuencia.
     Y así casi sin darme cuenta, llegó el día en que dejé de escucharlos y de verlos. Imagino que irían ampliando sus zonas de campeo, buscando nuevos territorios donde establecerse.
     Ahora, con el otoño a la vuelta de la esquina, les deseo lo mejor, que salgan adelante y que algún día lleguen a tener la imponente figura de su madre, grabada en mi retina el día que se plantó delante de mi cámara.

Me hubiera gustado tener a los tres en el cuadro, pero como en todas las familias, siempre hay uno rebelde que va por libre

Este es el rebelde, ¿ a que se nota?
Con un caracter más agresivo que sus hermanos, siempre apostado a cierta distancia de estos


Montando guardia en una rama cercana


Alguna aves son capaces de desafiar a la mismísima  muerte para calmar su sed

Bueno, no es para tanto, yo creo que las aves son conscientes de la poca pericia de estos jóvenes a la hora de cazar, pero tengo que reconocer que hay miradas que matan
Aunque ese día el nivel del agua estaba muy bajo y no se ve, les gustaba estar largas horas con las patas dentro del agua
Descansando en el posadero



Estos dos hermanos parecen llevarse realmente bien


Incluso uno, aguanta las travesuras de su hermano mientras juega con las plumas de su cola
Para terminar una de mis preferidas del rebelde ¡¡ya apunta maneras !!


miércoles, 29 de agosto de 2012

EL AZOR


        Cuando decidí construir el bebedero, mi objetivo principal era fotografiar a esta bella rapaz, elegí un pequeño claro en el interior de un bosque, lejos de otras fuentes de agua y sabiendo que se encontraba dentro del territorio de una pareja de azores, ya que los había visto en ocasiones anteriores.
         Después de un par de días de duro trabajo para la construcción del bebedero y pasado un tiempo para que los animales se fueran acostumbrado a el, por fin llegó el día. Entre al hide antes del amanecer y cuando no había transcurrido ni una hora, con apenas luz y con los rayos del sol penetrando tímidamente por entre las ramas de los pinos, lo vi pasar por delante del hide, volando a ras de suelo, a no más de un metro de altura, sorteando los troncos de los árboles con la velocidad del rayo, para cuando ya creía que se marchaba, en un palmo de terreno o mejor dicho de aire, dar un giro de 90 grados para subir al posadero que le había colocado.
         Y este es el resultado de algunas tomas que pude hacerle a esta preciosa hembra.
Gracias por todas las visitas y comentarios.

Sony a77, 70-400 a 300 mm.  ISO 800, 1/200 seg. en f/5.6


Permaneció como media hora, bajando a beber y subiendo al posadero, marchándose y regresando al poco tiempo para volver a beber. La cosa pintaba bien y parecía que iba a ser pan comido. Pues bien, después de 10 o 12 sesiones más a lo largo del verano, a pesar de las tremendas olas de calor que nos han castigado, no se ha dignado a hacerme otra visita.... y estar está, porque solía verlo pasar o escucharlo casi todos los días, unas veces solo y otras acompañados de su tres hijos una vez estos abandonaron el nido.

Sony a77, 70-400 a 300 mm.  ISO 800, 1/200 seg. en f/5.6


Algo parecido me sucedió con sus tres hijos. Uno de los días bajaron al bebedero, permaneciendo casi todo el día, bebiendo y bañándose, para no volver a bajar en ninguna otra sesión.
Eso si, todos los días andaban por las ramas de los alrededores, reclamandole a sus padres comida, fui testigo de como aprendían a cazar, hasta que poco a poco se fueron independizando, pero eso ya será otra historia.......................

Sony a77, 70-400 a 300 mm.  ISO 800, 1/200 seg. en f/5.6

Por todo esto, está claro que para la fotografía de fauna, lo más importante es el trabajo, la constancia y la paciencia, hacer las cosas bien hechas y sin prisa, conocer bien el medio y los animales con los que vamos a trabajar, para una vez cumplidos estos requisitos, tener una pizca de suerte.

Los primeros rayos del sol, iluminan tímidamnete el fondo, compuesto de chaparros y alguna que otra encina pequeña, dando ese color verde-amarillento de las hojas.



Sony a77, 70-400 a 280 mm.  ISO 400, 1/100 seg. en f/5.6
Sony a77, 70-400 a 280 mm.  ISO 400, 1/100 seg. en f/5.6
Sony a77, 70-400 a 280 mm.  ISO 200, 1/60 seg. en f/5.6

Para finalizar un pequeño foto- montaje sobre la construcción de un bebedero en el monte.
Si decidimos acometer esta tarea, debemos tener presente que hay que asegurar el suministro de agua durante todo el verano, ya que durante esta época, las aves se habitúan rápidamente a visitarlo diariamente, siendo muy vulnerables en caso de abandonarlo repentinamente.
Caso de tener que abandonarlo, debemos esperar una vez pasados los rigores del verano, aprovechar una época de abundantes lluvias, para poco a poco ir dejando de suministrar agua, esto se puede hacer a lo largo de todo un mes, para ir acostumbrando a las aves buscar nuevos abrevaderos, de lo contrario podemos ocasionar una autentica desgracia y si no estamos seguros de poder mantenerlo, mejor no construirlo y aprovechar charcas naturales para realizar nuestras fotografías sin comprometer la vida de ningún animal.



domingo, 15 de julio de 2012

Miniaturas

Como algunas noches de verano visitan mi cochera algunos siniestros animalitos, he aprovechado para praticar una de las modalidades fotográficas que me atraen bastante a pesar de no practicarla muy a menudo. Se trata de la macrofotografía, el hecho de ver con detalle aspectos que el ojo humano a simple vista le resulta imposible de percibir, me resulta fascinante.
Aquí os dejo un pequeña muestra de esta Araña Lobo o Tarántula (Lycosa tarántula), araña relativamente grande, las hembras tienen de media unos tres cms. venenosa, aunque su picadura no resulta mas dolorosa que la de una abeja, no está exenta de leyendas como se creía en la antiguedad que resultaba mortal, a no ser que se practicara cierto baile. De ahí viene el baile de "la tarantella".

Sony A77, Tamron 90 mm. 1:1 a f18,  velocidad 1/60 ISO 100, Flash anular metz MS15+tubos de extensión Kenko AF.
Sony A77, Tamron 90 mm. 1:1 a f16,  velocidad 1/60 ISO 200, Flash anular metz MS15+tubos de extensión Kenko AF.
He mantenido el fondo negro para resaltar el caracter nocturno de esta especie

Una de las ventajas de la A77 y su visor electrónico, es que a pesar de la perdida de luz provocada por los tubos de extensión, no es necesario ayudarse de linterna para enfocar
La verdad es que la combinación del Tamron, mas los tres tubos de extensión mas el flash anular en la punta del objetivo sobre el raíl macro se alarga bastante con un peso en la punta que hace que conforme acercas el conjunto con el raíl micrométrico, se capuza hacia abajo perdiendo el encuadre, por lo que tendré que buscar una solución para equilibrar el centro de gravedad.