Antonio Hernández Robles

Quiero agradeceros tanto a los seguidores como a los visitantes el que encontréis este Blog, como una forma de disfrutar del trabajo de campo que lleva a cabo este humilde fotógrafo y naturalista, con ello pretendo mostrar la Vida Salvaje y la Naturaleza que nos rodea, para así aprender a conocerla y a quererla, siendo este medio una manera de acercarnos a ella desde el punto de vista del naturalista, fotógrafo y amante del mundo animal.

Espero que disfrutéis y agradezco mucho la visita y los comentarios que algunos dedicáis a este trabajo.

Gracias.

viernes, 19 de junio de 2015

UN FIN DE SEMANA CON PHOTOLOGISTICS – EL UROGALLO



Finalizada la sesión con el pito negro y sin mucho tiempo para descansar, comida en casa de Carles Santana, un rato de charla, risas y de nuevo en marcha.
A las cinco de la tarde partimos Eugenio y yo hacia lo que sería el objetivo principal de nuestro viaje; el urogallo.
Nos espera algo más de una hora de viaje en todo terreno por un tortuoso  camino de montaña. Después una pequeña caminata por una senda, para terminar con una corta pero empinada subida que sumada al peso del material necesario, (mochila con dos cuerpos de cámara, dos objetivos “gordos”, dos trípodes, saco de dormir, almohada, manta, agua, cena, desayuno, banqueta y botella para evacuar), hace que parezca que el corazón se te va a salir por la boca.
De los dos hides disponibles, me toca el de abajo, preparo el material, algo de cenar y me dispongo a pasar la que sin duda será una interesante noche.
El modus operandi para fotografiar al urogallo es de lo más emocionante que te puedas imaginar.
Cuando están a punto de desaparecer las últimas luces, se escucha el potente aleteo de los urogallos caer sobre los árboles que rodean el cantadero, ellos también pasaran allí la noche emitiendo su típico “tac tac tac”, con el fin de que alguna hembra se acerque al cantadero. Un sonido tan suave y discreto que si no estás muy atento apenas lo oyes a pesar de tener las aves muy cerca.
Cae la noche profunda entre los susurrantes cantos de los urogallos, mientras el sueño me vence, deseando que llegue el amanecer.
A las cinco y media ya estoy preparado para la acción. Un ligero desayuno y a esperar que claree el día.
Con las primeras luces se dejan caer dos urogallos al suelo con un potentísimo aleteo, uno a cada lado del hide pero bastante lejos. Poco a poco se van acercando y voy sacando las primeras fotos, siendo la luz muy crítica todavía, cuando deciden subir ladera arriba y colocarse cerca del hide de mi compañero Eugenio.
Allí entablan un combate, primero simbólico con pavoneos y cantos, para pasar después al combate real, con aletazos mutuos y zarpazos que hacen retumbar la tranquilidad del bosque.
A pesar de estar fuera de mi ángulo y no poder documentar un espectáculo de tal magnitud, sin duda la experiencia es impactante e inolvidable, algo que pocas personas han podido presenciar en plena Naturaleza, por lo que me siento un privilegiado por haber tenido a pocos metros de mi, un ave tan mítica y espectacular, como escasa y bella.
Pero igual que comenzó, en cuestión de unos minutos, todo acaba, se separan, callan y desaparecen en el bosque cerrado, dejándonos con ganas de más, hasta la noche siguiente que regresen a dormir a su árbol favorito y a la mañana vuelvan a brindar otro espectáculo natural, pero entonces ya, no estaré yo.
Es de destacar el gran trabajo y profesionalidad de Carles Santana, Roger Sanmartí y PHOTOLOGISTICS, gracias a su buen hacer podemos disfrutar de uno de los espectáculos más auténticos y salvajes de la fauna más recóndita del bosque pre-pirenaico. 


PINCHA EN LAS FOTOS PARA VERLAS A MAYOR TAMAÑO



Comodamente instalado en el interior del hide preparado para pasar la noche







Instantes antes de lo que sería un duro combate cuerpo a cuerpo








6 comentarios:

  1. Menuda experiencia.
    Los urogallos son una pasada.
    Tenerlas mas a tiro ya hubiera sido la leche.
    Saludos.

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    1. Gracias Vicente, no me puedo quejar, solo con verlos ya es motivo suficiente para que merezca la pena.
      Un saludo.

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  2. Lástima lo del combate. A ver si en la próxima puedes documentarlo más claramente, ;-).

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    1. Gracias Éric, si espero repetir algún día.
      Un saludo.

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  3. Preciosas imagenes de este ave tan emblematica, la experiencia tuvo que ser magnifica.
    Seguro que a pesar de los Kms de viaje desde tu casa supongo que merece la pena llenarse de estas emociones.
    Un saludo
    Carlos Gorbea.

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    1. Muchas gracias Carlos, me alegra que te gusten las imágenes, aunque no transmiten la emoción de tener un ave tan impresionante delante.
      Un saludo.

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